Geointeligencia


¿Qué es la geointeligencia delictiva?

Históricamente, la Geointeligencia es un término acotado para Inteligencia Geográfica, originalmente acuñado y desarrollado dentro de las áreas de inteligencia militares y de seguridad nacional en los Estados Unidos. Científicamente, la Geointeligencia es una transdisciplina porque (1) hace uso de diversas perspectivas disciplinarias y métodos de investigación no organizados jerárquicamente (a diferencia de la interdisciplina), (2) tiene un enfoque científico-práctico para la solución de problemas compartidos por ellas y (3) busca activamente la contribución de actores fuera del ámbito académico (Instituto de Ecología, 2017). El desarrollo de la geointeligencia viene unido al auge de la geomática, los sistemas de información geográfica (SIG), el manejo computacional de sistemas integrados de datos (Big data), las técnicas de minería de datos y las técnicas de modelación y simulación geoespaciales.


¿Qué hace?

La Geointeligencia delictiva hace uso de análisis estadísticos de datos geoespaciales para proveer información estratégica y táctica abocada a la toma de decisiones en seguridad pública (Chapela, 2015; Martínez-Viveros, 2013; López-Caloca et al. 2009). Sobre estos análisis, contribuye a resolver dos problemas centrales de política pública en el país y que son (1) la efectividad de la política preventiva, principalmente la situacional y (2) las labores de policiamiento en sus modelos más recientes, siendo estos el policiamiento predictivo, el policiamiento basado en evidencias, el patrullaje estratégico, el policiamiento comunitario, el policiamiento orientado a problemas, y la asociación estratégica con organizaciones privadas e instituciones públicas.


¿Cómo lo hace?

La actividad criminal posee una variación espacial que puede entenderse en términos de patrones y procesos. Esta variación espacial es la que hace que el problema del crimen sea parcialmente predecible y por ende prevenible. Y entre las cosas que la investigación empírica criminológica nos enseña, es que las mejor y más rápida solución contra el crimen se encuentra en la combinación de acciones de planeación preventiva y policiamiento estratégico (en su más amplio sentido). La planeación preventiva y policiamiento de frontera hacen uso de la geointeligencia para predecir la probabilidad de eventos delictivos en tiempo y espacio, e inclusive prevenirlos y alterar sus patrones y procesos (Vilalta, 2014), y con igual o menos recursos públicos (Pecharromán, 2016).

La geointeligencia aplicada al estudio del delito no surge en un vacío teórico y puede utilizarse para la prueba estadística de hipótesis (Vilalta, 2012, 2016). Los principales fundamentos teóricos de la aplicación de la geointeligencia en el estudio de la actividad delictiva se encuentran en (1) las formulaciones modernas de la teoría de desorganización social (ej. cohesión social y control social), (2) teoría de actividades rutinarias, (3) elección racional y (4) patrones criminales (Vilalta, 2012, 2013).


¿Es necesaria?

Si. El crimen es un problema nacional y es un problema políticamente reconocido como grave. Ve lo que provoca la ausencia de geinteligencia. El escenario que tenemos por delante, es decir, el de proseguir sin un desarrollo formal de capacidades de geointeligencia, resultará en que el problema del crimen siga con la misma baja probabilidad de solución, en diferentes grados y lugares. La geointeligencia no es la panacea, pero su ausencia es una pérdida grave de oportunidades analíticas. No se cuenta con información “inteligente” para fundamentar decisiones estratégicas y tácticas de reducción y prevención del delito, por que las labores de táctica tampoco se ejecutan con la mayor eficacia posibles, dados los recursos disponibles. Sin el desarrollo de geointeligencia delictiva, las políticas de planeación preventiva y las labores de policiamiento seguirán siendo altamente reactivas y poco eficaces y eficientes, como hasta ahora. Y por eso, lo más probable es que, como sabemos los especialistas en esta materia, las políticas de seguridad seguirán sosteniéndose en información insuficiente y premisas intelectuales equivocadas.

Y en el nivel local su ausencia es y será más grave, porque las implicaciones de perder la oportunidad de desarrollar estas capacidades pueden ser más sensibles. Siendo que las instituciones locales son el mayor y primer frente en el combate del delito, es también muy probable que sin geointeligencia, la acción de las instituciones locales de seguridad pública siga centrándose más en enfrentar eventos delictivos aislados y disociados de otros delitos y grupos delincuenciales, que en enfrentar actividades y grupos delincuenciales interconectados, que operan en lugares similares y mercados ilegales paralelos.


¿Y su historia en México?

El uso de la geointeligencia en la prevención del delito, policiamiento y en las labores de seguridad pública en general, no es algo totalmente nuevo en México, pero sí muy reciente y prometedor. Tres ejemplos los tenemos en (1) la integración de un laboratorio de geointeligencia en la Secretaría de Seguridad Pública en la ciudad de México (Martínez, 2009, 2010; Martínez et al. 2013), (2) el desarrollo de un laboratorio y sistema geointeligente de extracción, análisis y visualización de información para la prevención del delito y la seguridad pública en Yucatán (Gobierno del estado de Yucatán y Conacyt, 2016) y (3) el convenio para el análisis geointeligente del delito en la ciudad de México, elaborado por la Secretaría de Seguridad Pública en la ciudad de México y la organización de la sociedad civil México Evalúa (2017). En todos estos casos, la geointeligencia está realizando una articulación inteligente de información para la toma de decisiones preventivas y labores policiales.

Geocrimen existe desde el año 2008 como un proyecto de investigación que hace uso de todas las posibilidades que nos ofrece la geointeligencia. A través de la explotación de datos y modelación geoespacial, hemos desarrollado capacidades predictivas de geointeligencia sobre la base de técnicas de análisis predictivo retrospectivas y prospectivas. Lo hemos hecho en el ámbito de microlugares y unidades de análisis policial y social como manzanas urbanas y cuadrantes policiales, y sobre la base de teoría criminológica y métodos mixtos de investigación.

Los avances que se están teniendo y la aplicación de la geointeligencia en instituciones de seguridad pública en el país son varios y de buena calidad, pero estos avances y conocimientos requieren afirmarse más, difundirse a través del país y socializarse.


¿Qué busca Geocrimen?

Geocrimen busca contribuir a resolver el problema del crimen a través del desarrollo de capacidades de geointeligencia delictiva. A pesar de haber sido reconocido políticamente como un problema de relevancia nacional, y contar con objetivos, estrategias y líneas de acción, la acción del Estado contra el crimen no está siendo suficientemente eficaz. Por la relación entre gasto y resultados, las acciones han sido claramente ineficientes también. Por lo anterior, el objetivo general de este proyecto de investigación es la generación de capacidades científicas para analizar, determinar y predecir las características geoespaciales del delito. e identificar y proponer así, soluciones eficaces y eficientes de geointeligencia.

Las metas científicas que perseguimos son las siguientes:

Avanzar y difundir el conocimiento sobre las características fundamentales y factores composicionales y espacio-contextuales detonantes del delito de robo de vehículos, a través de la geointeligencia y con base en teorías de criminología ambiental y modelos modernos de policiamiento.

Incrementar la calidad y cantidad de las capacidades para el análisis computacional de grandes conjuntos de bases con datos geoespaciales (Big Data), con el fin de detectar y clasificar espacios y tiempos de alto y bajo riesgo delictivo.

Desarrollar y perfeccionar las capacidades de análisis predictivo del delito de robo de vehículos, en diferentes unidades geoespaciales de análisis con suficiente detalle para la planeación preventiva y labores de policiamiento (ej. calles, intersecciones, manzanas urbanas, colonias, cuadrantes o zonas de operación policial, carreteras y autopistas).

Y los objetivos particulares del proyecto son:

El desarrollo de un sistema de información geoespacial integrada (Big Data) para funciones geointeligencia contra el delito, capaz de realizar análisis de información y toma de decisiones tácticas y estratégicas eficaces y eficientes, en un elevado nivel de detalle geoespacial.

La formación de recursos y capital humano competentes en geointeligencia delictiva.

La producción de publicaciones científicas por conducto de artículos arbitrados y de alto impacto en los idiomas español e inglés, y realizar seminarios y presentaciones continuas al público, sobre la base de la información producida y los resultados de política pública que se vayan monitoreando.

El establecimiento de una sala de toma de decisiones con equipamiento computacional y de visualización para la aplicación de la técnica de Análisis Estructural Prospectivo y el método de creación de escenarios MICMAC (Matriz de Impactos Cruzados y Multiplicación Aplicada a una Clasificación).

La vinculación en el proceso de allegamiento y provisión de información de geointeligencia de/para los sectores público, privado y social, entre los que están autoridades locales, instituciones educativas y centros de investigación, organizaciones de la sociedad civil, y miembros del sector privado, con los que se establezcan acuerdos y convenios de colaboración.

La difusión pública y gratuita de datos geoespaciales y temporales a al mayor nivel de detalle posibles y a través de una plataforma web ad-hoc (web-mapping). Se busca aquí transmitir esta información de forma abierta, inteligible, y en una narrativa multimedia (mapas y texto en web, prensa y redes sociales).


Referencias

Chapela, J. (2015). Instrumento para atender las necesidades emergentes de análisis geoespacial y territorial de grandes volúmenes de información disponible en instituciones públicas, privadas y en la WEB. Documento de trabajo 2015-03. CentroGeo.

López-Caloca, A., Martínez-Viveros, E., & Chapela-Castañares, J. I. (2009, April). Application of a clustering-remote sensing method in analyzing security patterns. In Data Mining, Intrusion Detection, Information Security and Assurance, and Data Networks Security 2009 (Vol. 7344, p. 734407). International Society for Optics and Photonics.

Martínez-Viveros, E. & Chapela, J. (2009). Hacia la integración de un Laboratorio de Geointeligencia en la SSPDF. Documento fechado en Repositorio Institucional el 31-08-2009. CentroGeo.

Pecharromán, E. (2016). Crime Predictive Analysis Based on Geointelligence. The International Journal of Intelligence, Security, and Public Affairs, 18(3), 221-248.

Vilalta, C. (2012). Inteligencia Geográfica: el análisis espacial de la actividad delictiva. Ch. 4 in Villa, L. (Coord.) ”Plataforma Mexico: La expresión tecnológica del nuevo modelo policial. México D.F.: SSP y CIES.

Vilalta, C. (2013). How exactly does place matter in crime analysis? Place, space, and spatial heterogeneity. Journal of Criminal Justice Education, 24(3), 290-315.

Vilalta, C. (2014). How did things get so bad so quickly? An assessment of the initial conditions of the war against organized crime in Mexico. European Journal on Criminal Policy and Research, 20(1), 137-161.

Vilalta, C. (2016). Does the Mexican war on organized crime mediate the impact of fear of crime on daily routines? Crime & delinquency , 62(11), 1448-1464.


Otra información publicada en medios se puede ver aquí:

http://www.eluniversal.com.mx/tag/carlos-vilalta

http://www.eluniversal.com.mx/autor-opinion/plumas-invitadas/carlos-vilalta

 

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